Teoría y Armonía del Jazz

El Jazz es un género musical nacido a finales del siglo XIX en los Estados Unidos, el cual se expandió de forma global a lo largo del siglo XX. Sus orígenes provienen del Blues, música africana, marchas, música clásica y minstrel. Y sus orígenes culturales de Estados Unidos a mediados del siglo XIX.
Los instrumentos más comunes en el Jazz, son la corneta, el trombón, la trompeta, tuba, clarinete, saxofón, piano, batería, guitarra, contrabajo, violín, vibráfono, flauta, fliscorno, órgano Hammond, bajo eléctrico, piano eléctrico y voz.
Su popularidad más alta fue en Estados Unidos en las décadas de los años 1920 y 30, y con un auge en círculos intelectuales de Europa y Japón, desde 1950 en adelante.

La teoría en el jazz comienza con la teoría de intervalos, así como con la formación de tríadas y cuatríadas derivadas de ella. La escala mayor y sus siete modos, forman parte de la teoría básica, al igual que el círculo de quintas.​

Entre las progresiones armónicas más comunes en el jazz se encuentran:

Progresión II-V-I. Una de las progresiones más comunes entre los acordes característicos del jazz

Progresión II-V-I

La progresión V-V, es un acorde dominante, frecuente en la sucesión de acordes siguiendo el círculo de quintas.

Progresión V-V

La progresión I-VI-II-V, otra de las más comunes entre los músicos de jazz.

Progresión I-VI-II-V

La progresión III-VI-II-V, es una variación de uso común en turnarounds, un pasaje que conduce de una sección del tema a otro.

Progresión III-VI-II-V

La progresión I-II-III-IV son los cuatro primeros acordes diatónicos de una tonalidad, sobre los que se suele improvisar sobre la escala lidia, el cuarto grado de la tonalidad.

Progresión I-II-III-IV

La progresión I-IV con distintas variantes.

La progresión I-IV con distintas variantes
I-IV Chord Progression